Fabricación

El proceso de fabricación del zapato es complejo, y consta de 6 etapas: medición, diseño, patronaje o modelismo, corte, aparado o guarnecido, montaje y terminación.

Medición:

Dibujo en una hoja el pie y añadimos posibles dificultades a la hora de calzar el zapato, como por ejemplo, juanetes, dedos de martillo, metatarsos caídos, grosor…

Diseño:

Elegimos un diseño que ya tenga dibujado, o bien con las ideas de la clienta y acorde con las observaciones que tengo de la medición, hago un diseño personalizado. Debemos elegir el tacón, y un modelo que sea cómodo, ya que no es válido que lleven un diseño precioso y a la última, si no lo van a poderlo calzar y disfrutar más allá de un par de horas. Se trata de que si tenemos una boda aguantemos el máximo posible con nuestro par de zapatos conjuntadas y sin perder nuestro glamour después de las primeras fotos.

Patronaje o modelismo:

Es la parte en la que saco las diferentes piezas que coseré con posterioridad y que me permitirá ajustarlas a la horma.

 

Corte:

Una vez que tengo el patrón en cartón, lo coloco sobre la piel y corto todas las piezas del corte (parte externa) y del forro (parte interna). Además en algunas partes de estas piezas debo rebajar el borde de la piel para que posteriormente en el aparado pueda doblarlo con el mínimo grosor.

 

Aparado o Guarnecido:

Consiste en doblar los bordes de la piel si lo requiere, colocar refuerzos y coser las piezas del patrón.

Montaje:

Es el momento en el que el corte (todas las piezas que componen un zapato) se coloca sobre la horma con unos clavitos llamados semences. Lo ajusto de manera que ambos zapatos queden iguales. Además en este punto coloco otras partes importantes como almohadillas, suelas o tacones.

Terminación:

Retiro los restos de pegamento, abrillanto, tinto los cantos, pongo plantillas